Al Sr. Antonio recientemente le han cambiado los apellidos. Este es un hecho, no sé por qué, a la mayoría de los mortales nos suele molestar bastante. A mí, mismo, me suelen cambiar mi segundo apellido a menudo por el de ‘villas’. Estoy hablando de mi propia nómina, de la tarjeta del Corte Inglés, justificantes de médico (me pasó la semana pasada…), y así hasta un largo etcétera.
Está claro que en mi caso, es fácil la equivocación. En el del Sr. Antonio, pueden existir varios motivos, entre los que se encuentran:
- Una negligencia del informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión.
- Una ‘gracia’ del informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión.
- Muy mala leche del informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión.
- Un motivo para auto despedirse del informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión.
- Hasta he leído por ahí, que el Sr. Antonio era conocido del informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión.
Mi teoría de la conspiración es: Un concejal del PP de Valencia (primo lejano del vecino de un tío que conoció en un bar de copas al susodicho “informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión”), propuso al “informático, de la…”, a cambio de una buena suma de dinero, manipular el fichero, y con ello conseguir una campaña mediática, que pudiera hundir en bolsa a Gas Natural, y en consecuencia a La Caixa, como uno de sus principales accionistas. Todo para debilitar al gobierno, ante las próximas elecciones y como venganza al famoso culebrón de la OPA a Endesa. Para ello eligieron al Sr. Antonio, que por sus fuentes (vive en el mismo barrio que el sobrino del jefe de un amigo del primo del concejal del PP de Valencia), sabían que en vez de, simplemente, callarse y poner una denuncia ante el juzgado correspondiente, iba a realizar la mejor campaña de autoflagelación de la historia reciente. A todo esto hay que añadir el ‘oscuro negocio‘ que ha puesto en marcha un colega del cuñado del camarero del bar de copas donde se conocieron el…
Son muchos los blogs que, en los últimos días, se han hecho eco de esta noticia, como son, mi buen amigo Jorge, o el siempre leído Mangas Verdes. El hecho de decidirme a escribir sobre ello, es que, además de ‘compartir el mismo problema con el Sr. Antonio’, comparto profesión en la misma especialidad que el “informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión”.
Desde aquí sólo pido respeto para todos. Para el Sr. Antonio (por los agravios sufridos) y, como no, para el “informático, de la empresa subcontratista, que procesó el fichero de impresión” (inocente hasta que el Sr. Juez dictamine lo contrario…)