Ayer fui al cine con mi mujer, esto en sí ya es un gran titular a destacar si tenemos en cuenta que somos padres de dos niños relativamente pequeños, pero como soy consciente que a la mayoría de vosotros os importa un huevo mi frecuencia cinéfila, voy a tratar de profundizar más en el tema y hablaré de la peli que estuvimos viendo.
La idea inicial era ver “No es país para viejos“, pero comenta mi mujer que Bardem no se dobla a sí mismo y además había leído por ahí alguna mala crítica que otra. Otras opciones eran “Los crímenes de Oxford“, “Las hermanas Bolena” o incluso la de “Jumper“, pero no encajaban bien en horario con el otro plan de cenar solitos, cara a cara. Estando en la cola de las taquillas (entiéndase multicines) mi mujer se percata de la película en cuestión, vemos que se ajusta al horario y allá que vamos.
Advertencia: esta sección contiene detalles de la trama y el argumento… En realidad no hacer ni puto caso a esta advertencia, porque la película empieza ya por el final y casi todos sabemos que los rusos perdieron esa guerra, pero os aviso por si las flies. También sabemos lo chapuzas que son los yanquis en política exterior, lo malísimos que fueron los soviéticos y como se las gastaban y gastan los pakistaníes, los muyahidines, los sauditas, los israelitas, los egipcios,… en estos y otros asuntos (nadie se me cabree, que me refiero a los que manejaban y manejan el cotarro, aunque entiendo se me ofendan si tienen afinidad con estos).
A ver… por dónde empiezo, es mi primera vez y estas cosas no se me dan bien.

Actores: La película cuenta con grandes actores, aunque yo me quedo con Philip Seymour Hoffman, su papel de agente de la CIA cabreado, que sabe mas que los ratones colorados, es genial. Tom Hanks está a la altura que nos tiene acostumbrados (esto cada uno que lo interprete como quiera) y Julia Roberts no hace un papelón que se diga, pero como sigue estando mas buena que el pan, casi ni se nota.
Personajes: Charlie Wilson es un congresista por el estado de Texas, pero sin sombrero tejano. Es vividor, bebedor, espabilado, astuto y compasivo, y solo contrata a tías buenas en su despacho del congreso (de ahí lo de espabilado, claro). Johanne Herring es una ultra católica que tiene un montón de pasta. Es guapa, inteligente, manipuladora, conoce a todo quisqui, monta unas fiestas de la hostia y de vez en cuando se tira al prota, vamos, con mujeres así uno se convierte hasta al falangismo. Por último (aunque para mí sea el primero) tenemos a Gust Avrakotos, el ya mencionado cabreado agente de la CIA. Es de origen griego, listo, irascible, rebelde, conoce bien los entresijos de la agencia, le mira el culo a toda tía que se le cruza y tiene una obsesión compulsiva por matar a todos los rusos del mundo (serán gajes del oficio…)
Trama: Estos tres, ya sea por patriotismo, ambición o simple aburrimiento, se juntan para montar todo el tinglado, y por tinglado hablamos de la organización y financiación de la mayor operación secreta estadounidense de toda la guerra fría. Para ello mueven los hilos necesarios en el comité de seguridad del congreso, en la CIA y ponen de acuerdo a todas las naciones nombradas anteriormente para que aporten la pasta y sobre todo las armas necesarias para combatir al ejercito soviético, eso sí, sin que apenas se note y se vayan a enterar los rusos, que luego se enfadan en la ONU. Después cuando termina la guerra, como de costumbre, los yanquis abandonan a su suerte a todo el pueblo afgano, y claro, los talibanes pasaban por allí…
La película me da que derrocha mucho sarcasmo, me refiero a la parte patriótica de la misma, pero esto es algo ambiguo y cada uno podrá tener una opinión diferente. Han conseguido con el ritmo de sus diálogos, algunos magistrales, que sea rápida, entretenida y bastante divertida, todo con un punto de autocrítica desenfadada, al mas puro estilo americano, que a mí personalmente me gusta. La recomiendo, cosas mucho peores nos tragamos.
PS. Si alguien quiere una crítica seria que se pase por aquí, o incluso por aquí.