Yo creo que tonto no soy, pero a mí me han tomado por imbécil, o mejor dicho por gilipollas, en un establecimiento de esta conocida tienda de electrónica de consumo. Todavía no me termino de creer que esto me haya podido pasar. Os cuento…
Antes de nada, muchos de vosotros podéis comprobar que llevo varios días bastante desconectado de la blogosfera, empezando por el mío propio y continuando por el de todos vosotros. Los motivos son varios y en general no vienen a cuento con esta historia, pero uno de ellos sí. Ha sido el traslado de oficina del negocio de mi hermana, donde me ha tocado desde hacer mudanza hasta instalar todo el tema informático. Para esta instalación necesitaba, entre otras cosas, comprar una tarjeta de red wireless para conectar uno de los equipos. Aquí viene la primera en la frente. Compro la tarjeta en el Media Markt y cuando procedo el pasado sábado a instalarla no hay forma de que funcione, tan siquiera se enciende. Debido a la urgencia, compro otra tarjeta en la bendita tienda de la esquina y todo funciona de maravilla. Luego, me surge la necesidad de tener que ampliar el campo de cobertura de la red WIFI. Como tengo que descambiar la tarjeta defectuosa, decido aprovechar para comprar un dispositivo que me permita hacer esta ampliación. Para ello voy al día siguiente aprovechando que abrían en domingo. En el servicio postventa no me ponen ninguna pega y me dan un vale con el importe de la compra. Entro en la tienda y después de tirarme más de media hora mirando y hablando con dos dependientes (por cierto, con todos mis respetos, bastante limitados en conocimientos de este tipo de dispositivos) decido comprar un modelo de la marca SMC Networks que tiene toda la funcionalidad que necesito. Comentar que era la única caja que quedaba, no estaba marcado el precio, tan siquiera en la estantería y tuvieron que mirármelo con un lector de código de barras (59,99€).
Esa misma tarde/noche procedo a instalar el dispositivo. Al día siguiente tenía que proseguir sin falta el negocio en la nueva oficina. Es muy importante resaltar que el producto estaba perfectamente empaquetado en su caja, plastificada y con sus cintas de embalaje correspondientes, eso sí… con el logo de Media Markt. Extraigo todos los elementos de la caja (Dispositivo, cable, transformador, manuales,…) lo conecto según instrucciones y veo que no funciona, no hay forma de acceder a la IP que supuestamente viene de fábrica. En ese momento me da por fijarme detenidamente en el equipo y veo que tiene aspecto de estar usado, tiene las típicas manchas de haber sido limpiado con algún producto abrasivo donde antes existían, seguramente, algunas pegatinas. Me quedo estupefacto, no puedo creerme que me hayan colado un equipo usado y averiado en una tienda de “esta categoría”, además del cabreo de pensar que al día siguiente mi hermana no va a poder trabajar en condiciones y de todo el tiempo que llevo perdido entre la tarjeta del día anterior y el nuevo cacharrito, con sus correspondientes desplazamiento al centro comercial. Pero ahora viene lo mejor…
Esta tarde me acerco de nuevo al servicio postventa para devolver el producto, les comento lo que me ha pasado, que el equipo no funciona y además tiene toda la pinta de estar usado. El hombre extrae el dispositivo de la caja, lo mira, mira la caja, y me suelta: “Este aparato que me trae usted no corresponde con el producto de la caja”. Aquí se me queda la primera cara de gilipollas…, ¿qué me está diciendo?… Efectivamente lo compruebo, y hay que reconocer que se parecen bastante (el domingo a la una de la mañana no estaba yo para esos detalles…), pero son dos cosas diferentes y lógicamente los números de serie de la caja y dispositivo no tienen nada que ver. Me pasa con su encargado y este me indica que no me pueden devolver nada y curiosamente me dice, en tono chulesco, “¿por qué no he ido antes a descambiarlo?”… dejando caer que les estoy tratando de engañar, timar o qué sé yo… A estas alturas ya me estaba poniendo un poco nervioso, no podía salir de mi asombro, y encima estaba quedando como un supuesto estafador. Me indican que vaya a hablar con atención al cliente y que ellos me pondrán en contacto con el gerente de la tienda, de nuevo en tono chulesco, me dice que me van a repetir lo mismo.
Efectivamente, me pasan con el gerente (una mujer) y me repite el mismo discurso, que no procede la devolución del importe porque el producto que quiero descambiar no tiene nada que ver con lo que he comprado y además está usado. Flipante!!!… sigo con la cara de gilipollas que llevaba desde hacía rato. También me repite por qué no he ido antes a devolverlo… ¡¡Joder!! ¿Esta gente se piensa que no tengo otra cosa que hacer que ir todos los días al Media Markt? que además… ¡¡solo han pasado cuatro días!! ¿me estás diciendo que si voy al día siguiente me lo hubieras descambiado? ¿me estás insinuando que en estos cuatro días he estado conjurando un complot judeo-masónico para estafar 60€ al Media Markt? A estas alturas empecé a mirar a mi alrededor a ver dónde estaba la cámara oculta.
Lógicamente he rellenado la hoja de reclamaciones oportuna e intentaré entregarla lo antes posible en la oficina de consumo del Ayuntamiento de Leganés, donde procede. Pero ya doy por hecho que no servirá de nada, porque al final será mi palabra contra la de Media Markt. Yo no tengo forma de demostrar que el cacharro usado y estropeado estaba en al caja que adquirí el pasado domingo en Media Markt. Ellos también lo saben…
Al final me siento estafado y humillado, fijaros que en verdad estamos hablando de 60€ de mierda, ya solo los tres traslados de ida y vuelta al Media Markt, más el tiempo perdido en probar los dos equipos defectuosos, más el tiempo que pierda en llevar la hoja de reclamaciones a Leganés (vivo en Fuenlabrada), más el tiempo que estoy “perdiendo” en escribir esta entrada, vale mucho más, bastante más.
No me queda otra, a patalear…
PS1. Antes de escribir este post chateaba con un amigo y me comentaba que a él le pasó lo mismo en un centro de esta cadena, pero él montó un pollo y le devolvieron la pasta, eso sí, delante de sus narices metieron el producto en la misma caja y le dieron otra, con dos huevos…
PS2. En estos momentos me fijo que en la bolsa pone: “un tonto nunca llevaría esta bolsa”, claro… de gilipollas estafados no dicen nada.
Actualización 12/04/2008. Como ya he dejado caer en un comentario de este post y así me lo han reclamado, os dejo unas fotos que acabo de hacer a todo el tema. Si os fijáis bien en la foto de la caja (pinchar en las imágenes para ver en grande) se puede observar que no tienen nada que ver, cuando me lo dijeron en el servicio de postventa se me quedó la ya comentada cara de gilipollas, pero os aseguro que durante la instalación no me percaté ni de lejos de ello. De hecho cuando me di cuenta que estaba usado se lo enseñé a mi hermana y cuñado y ambos flipaban al igual que yo, con el cabreo consiguiente de todos, pero ninguno se percató que eran diferentes. Lo metí todo en la caja, recuperé los plásticos y cintas de embalaje de la papelera y me fui para mi casa, dejando la bolsa en el maletero del coche a la espera de poder acercarme un día de esa semana a descambiarlo (no cuando a los señores del MM les viniera en gana. ¡¡Solo pasaron 4 días!!)
También aprovecho a ver si alguien sabe qué cojones es el aparatito, e incluso es posible que hasta funcione, pero yo probé con varias IPs y no fui capaz de acceder al sistema de configuración. Al menos le podré sacar algún provecho…


